BruceKessler
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Sobre Bruce Kessler
Primeras Incursiones en el Automovilismo
Bruce Michael Kessler, nacido en Seattle, Washington, el 23 de marzo de 1936, y criado en el próspero entorno de Beverly Hills, California, se embarcó en una carrera multifacética que abarcó el mundo de alta velocidad del automovilismo y el reino creativo de la dirección de cine y televisión. Su viaje al automovilismo comenzó notablemente temprano, a la tierna edad de dieciséis años a principios de la década de 1950. Los primeros pasos competitivos de Kessler se dieron al volante del Jaguar XK120 de su madre, un formidable coche deportivo de su época, participando en carreras del Sports Car Club of America (SCCA). Estas experiencias formativas se desarrollaron en los desafiantes circuitos de carretera de California, incluyendo los históricos Paramount Ranch y Willow Springs, donde perfeccionó sus habilidades en un contexto de floreciente automovilismo deportivo estadounidense. El talento y las conexiones de Kessler pronto lo llevaron a un papel significativo dentro de la escena automovilística estadounidense de finales de la década de 1950. Se convirtió en un piloto clave para los coches de carreras Scarab, un ambicioso proyecto liderado por su buen amigo, Lance Reventlow. El Scarab, una icónica máquina de carreras de fabricación estadounidense, representó un audaz intento de desafiar el dominio europeo en el automovilismo. Kessler, junto con su compañero piloto Chuck Daigh, fue fundamental en la campaña de estos distintivos vehículos. Un triunfo notable para el equipo Scarab, con la participación de Kessler, llegó en el Gran Premio Internacional celebrado en Riverside, California, donde lograron una victoria significativa, superando notablemente al reconocido Phil Hill, quien competía en un Ferrari. Este logro subrayó el potencial del Scarab y las capacidades de Kessler como piloto. Su creciente reputación se extendió más allá de las costas estadounidenses, lo que le valió una invitación para competir en las prestigiosas 24 Horas de Le Mans en Europa, un testimonio de su reconocida habilidad en el escenario internacional. Consolidando aún más su posición en las carreras de resistencia, Kessler logró una victoria de clase el 22 de marzo de 1958, en el exigente "12 hour Florida International Grand Prix of Endurance for the AMOCO Trophy", más comúnmente conocido como las 12 Horas de Sebring. Conduciendo un Ferrari 250 GT LWB (chasis #0773GT), esta victoria marcó un punto culminante significativo en su carrera de coches deportivos, demostrando su destreza en uno de los eventos más agotadores del automovilismo. Más allá del ámbito competitivo, los primeros años de Kessler en las carreras también estuvieron marcados por un conmovedor encuentro histórico. El 30 de septiembre de 1955, mientras se dirigía a las Salinas Road Races con Lance Reventlow en el Mercedes-Benz SL coupé de aluminio de Reventlow, se detuvieron en Blackwells Corner en la Ruta 466/133 de California. Allí, se encontraron con James Dean y su mecánico, Rolf Wutherich, quienes habían llegado con el Porsche Spyder de Dean. El grupo acordó reunirse para cenar en Paso Robles. Reventlow y Kessler partieron diez minutos antes. Trágicamente, Dean nunca llegó a la cita, pereciendo en un fatal accidente de dos coches aproximadamente 30 millas más adelante, cerca de Cholame. Bruce Kessler siguió siendo la última persona documentada que habló con James Dean antes de su prematura muerte, una sombría nota al pie de su narrativa inicial en las carreras.
La Aventura en la Fórmula 1 y la Transición de Carrera
La ambición de Kessler lo llevó a la cima del automovilismo, la Fórmula 1, aunque para un intento singular, aunque notable. En 1958, participó en el Gran Premio de Fórmula 1 del Campeonato Mundial en Mónaco, pilotando un chasis Connaught propiedad del futuro magnate de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone. El Gran Premio de Mónaco, con su apretado circuito urbano y su naturaleza exigente, era un desafío formidable para cualquier piloto. A pesar de sus esfuerzos, Kessler finalmente no logró clasificarse para la carrera principal. Sin embargo, su actuación no careció de mérito, ya que registró el 21º tiempo más rápido entre los 28 participantes, una actuación respetable dado el campo competitivo y las desafiantes circunstancias de una entrada única. Esta breve incursión en la Fórmula 1 marcó su única aparición en un Gran Premio del Campeonato Mundial. La trayectoria de la carrera de Kessler como piloto dio un giro abrupto tras un grave incidente en el Gran Premio Examiner de 1959 celebrado en Pomona, California. El accidente lo dejó en coma durante varios días, un evento que le cambió la vida y que provocó una reevaluación de su camino. Poco después de recuperarse de esta importante lesión, Bruce Kessler tomó la decisión de retirarse de las carreras competitivas, concluyendo una prometedora, aunque relativamente corta, carrera en el automovilismo.
Vida Post-Carreras y Legado
Tras su retiro de las carreras, Bruce Kessler realizó una transición fluida hacia una exitosa carrera en la industria del cine y la televisión. Al regresar a California, aprovechó sus talentos creativos y quizás su comprensión de la velocidad y la dinámica para convertirse en director. Uno de sus primeros trabajos como director fue un cortometraje dedicado al coche de carreras Scarab, titulado *The Sound of Speed*, un proyecto que emprendió para su amigo Lance Reventlow, uniendo así su pasado y su nueva vida profesional. Los créditos de Kessler como director son extensos e impresionantes, abarcando una amplia gama de populares series de televisión. Su trabajo se puede ver en programas icónicos como *The Monkees*, *The Flying Nun*, *Mission: Impossible*, *It Takes a Thief*, *Marcus Welby, M.D.*, *The Rockford Files*, *McCloud*, *CHiPs*, *The Greatest American Hero*, *The A-Team*, *Mickey Spillane's Mike Hammer*, *Hunter*, y *Renegade*, que marcó su último crédito como director. Más allá de la televisión, Kessler también contribuyó a largometrajes, sirviendo como director de segunda unidad en el drama de carreras de Howard Hawks de 1965, *Red Line 7000*. Además, dirigió varias películas propias, incluyendo *Angels from Hell* (1968), *Killers Three* (1968), *The Gay Deceivers* (1969) y *Simon, King of the Witches* (1971), además de numerosas películas hechas para televisión. Lejos de los exigentes horarios de los sets de filmación, Kessler cultivó otra pasión, convirtiéndose en un tirador de skeet y trap de clase mundial, demostrando una continua búsqueda de precisión y excelencia competitiva en una disciplina diferente. Pasó sus últimos años retirado en Marina del Rey, California. La vida personal de Bruce Kessler incluyó su matrimonio con Joan Freeman y su conexión con sus dos hermanos, Stephen Kessler, un poeta y escritor que reside en el norte de California, y Rick, que vive cerca de Palm Springs. Bruce Michael Kessler falleció el 4 de abril de 2024, a la edad de 88 años, habiendo ingresado en cuidados paliativos el 31 de marzo. Su vida fue un notable tapiz tejido con la adrenalina de las carreras, el arte de la cinematografía y una presencia distintiva en diversas esferas de la cultura estadounidense. Aunque su carrera en la Fórmula 1 fue fugaz, sus contribuciones a las carreras de coches deportivos y su impacto duradero en el entretenimiento aseguran su lugar en la historia.

