Ritomo Miyata (nacido el 10 de agosto de 1999) llegó al Campeonato de FIA Fórmula 2 como uno de los graduados más laureados de la escalera nacional japonesa: un piloto que conquistó en una misma temporada los dos máximos títulos de su país en monoplazas y autos sport antes de cruzar el mundo para perseguir el sueño de la Fórmula 1 por el camino largo.
Trayectoria en Japón
Producto del programa Toyota Gazoo Racing Driver Challenge, Miyata ganó dos campeonatos japoneses de F4 consecutivos en 2016 y 2017, y luego se quedó con la corona de Super Formula Lights en 2020. Coronó su trayectoria nacional en 2023 con un doblete notable: ganó tanto el campeonato de Super Formula —la máxima categoría de monoplazas de Japón y una de las más rápidas fuera de la Fórmula 1— como el título de Super GT GT500 (este último junto a Sho Tsuboi en TOM'S), convirtiéndose en uno de los poquísimos pilotos en lograr ambos campeonatos máximos japoneses en un mismo año. También se ha desempeñado como piloto reserva de Toyota en el Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA, lo que subraya cuánto lo valora el fabricante.
Fórmula 2
Gracias a ese doblete de 2023, Toyota envió a Miyata a Europa para ponerse a prueba en la Fórmula 2, un giro audaz y tardío para un piloto que ya había conquistado su escena local. Debutó como novato en 2024 con Rodin Motorsport junto a Zane Maloney, terminando 19º mientras lidiaba con autos desconocidos, neumáticos Pirelli y circuitos que nunca había visto. Para 2025 se pasó a ART Grand Prix, un equipo de pelea habitual, y terminó el año 17º. En 2026 se mudó de nuevo, a Hitech TGR —un asiento que estrechó aún más los crecientes vínculos de Toyota con el equipo, lazos reforzados por la sociedad técnica Toyota–Haas que incluso le permitió a Miyata completar test privados de F1 con un Haas—. Forma dupla con la estrella estadounidense de IndyCar Colton Herta.
2026 / temporada actual
Los resultados de Miyata en Fórmula 2 han sido hasta ahora modestos en comparación con su dominio en casa, un reflejo sincero del duro proceso de adaptación desde la maquinaria y los circuitos japoneses a la implacable categoría de ascenso europea. Aun así, su palmarés nacional —dos de las mayores coronas de Japón en una sola temporada— sigue siendo uno de los más sólidos de la parrilla de F2, y en Hitech ha hablado de apoyarse en esa experiencia tan trabajada mientras busca el salto que justifique la inversión de largo plazo de Toyota.


